jueves, febrero 28, 2008

La mítica ciudad de Sewell

SEWELL AÑO 23'
Sewell hoy, Autor: Cristian Becker

Ayer subí hasta Sewell, el pueblo minero enclavado a 2.500 metros de altura en la cordillera de Los Andes (VI región).

Me enamoré del camino rocoso, a pesar que jamás me ha gustado lo seco, si me encantó la historia que fui conociendo camino a la ciudad laberíntica de escaleras y casitas de colores, que en sus inicios recibió el nombre de pueblo hundido y que me parecía cada vez más, una historia semejante a la construcción de las grandes obras arquitectónicas del mundo, por la inmensa travesía que significó construir una ciudadela en medio de cerros hasta donde no llegaban caminos, trenes, grúas, ni aviones.

Paulo Soto (un compañero de periodismo que me encontré trabajando para CMS – ABB una de las empresas contratistas que trabajan para Codelco) fue nuestro guía en el serpenteante camino hacia el pueblo americano encaramado en el cerro negro. Allí nos contaba la historia de cada lugar, de cada construcción abandonada, de los túneles que aparecían como portales hacia la época dorada del lugar que recibió el nombre en honor al primer presidente de la Braden Copper Company (Barton Sewell), compañía que inició la habilitación del campamento en 1905 y que llegó a tener en la década de los 60’ nada menos que 18 mil habitantes.

Autor: Cristian Becker



Sewell contaba con las más avanzadas instalaciones en Latinoamérica, su hospital se pavoneo no sólo con el techo revestido en cobre -único en el mundo-, sino también con la primera incubadora, y antes que Buenos Aires y Río, no era sino hasta este pueblo surrealista que llegaban los últimos estrenos del séptimo arte.

Paulo nos relataba que cada habitante de Rancagua tiene relación con la mítica ciudad minera y como no, si luego que el estado comprara el 51% de las acciones e iniciara lo que denominó “operación valle”, trasladó a los habitantes de Sewell, Caletones y Colón hasta Rancagua, momento en que la mina subterránea más grande el mundo fue bautizada como “El Teniente” y comenzó a desmantelar su poderosa historia.

Sabían que en Sewell existían edificios para solteros llamados camarotes y viviendas aisladas unifamiliares, que la norma interina debió instaurar ley seca para evitar ausencias laborales y accidentes (La seguridad en la minería es un gran tema y más aun es una época en donde no se contaba con implementos y con la tecnología actual, donde zapatos con puntas de metal, casco, arnés, baterías con luces, oxigeno de emergencia y rastreadores, evitan los altos índices de mortalidad de antaño). Así, la ley seca, provocó el mercado negro de licores y las más astutas formas de ingresarlo hasta la mina, algunos mineros fueron sorprendidos por su extraño aumento de peso, provocado por decenas de botellas en su torso, otros fermentaban –completamente alejados de la higiene- las frutas, y así la astucia convirtió a algunos en expertos contrabandistas al estilo del oeste.

Me habría encantado saber más del asentamiento minero que ya es patrimonio de la humanidad, pero de la boca de uno de sus habitantes, buscaré a uno y lo entrevistaré, para que me cuente los detalles sabrosos, las pasiones desatadas en un pueblo donde seguramente todos se conocían, extrañas muertes, accidentes como el incendio del pique donde murieron nada menos que 400 trabajadores y los permanentes rodados que obligaban a la reconstrucción de viviendas y caminos.

Siento, eso sí, que como lo que ocurre con Valparaíso, el estado no cuenta con una política de mantención del patrimonio arquitectónico del país. Sewell es sólo un pueblo con una asombrosa historia de empuje y valentía empresarial y de sus trabajadores, lo que queda de él, son alrededor de 15 edificios, es decir el 10% de la ciudad original, lamentablemente, ni siquiera estas 15 cuentan con una mantención decente, en su interior nada recuerda la gloriosa época de sus inicios, donde lámparas de lagrimas y muebles de las más finas maderas vestían sus interiores, no existe aquí un museo que valide todo lo que se oye, todo fue desmantelado y robado año tras año. Una pena, una real pena, los chilenos en general, borramos el pasado, por eso volamos sin rumbo en el presente.

Extracto de Internet

En la actualidad, Sewell es un área de trabajo donde aún siguen en operaciones el Concentrador del mismo nombre y unas pocas instalaciones industriales, y al cual se accede en vehículo por un tramo de la Carretera El Cobre. En el campamento permanecen en pie unos 50 edificios originales, que están siendo restaurados para acoger la visita del público (JUA JUA JUA).





8 comentarios:

Lorena dijo...

Que interesante!!! me estaba aburriendo de ver esos potos en tu página, hay fotos de sewell maravillosas, en flickar.com, me gustaría conocer.
Besos

soloseloquenoquiero dijo...

Lore y claro es interesante todo lo que es historia de nuestro país, sobretodo cuando tiene una carga tan mítica y monumental. Un abrazo, me iré a Flickar.com.

EDITH dijo...

A MI SIEMPRE ME HA LLAMADO LA ATENCION ESA HISTORIA...
DE HECHO.. A VECES ME MOLETA QUE SE GASTEN RECURSOS ESTATALES EN COSAS VANALES Y NO EN PRESERVAR NUESTRA HISTORIA...
EN DEJAR MUESTRAS DE NUESTO PASADO... UN PAIS QUE NO RECUERDA Y NO TIENE RESPETO POR SU PATRIMONIO CULTURAL ES INCAPAZ DE SOLVENTAR POLITICAS IDENTITARIAS..
HE DICHO..JEJJE..
Y COINCIDO.. SI HUBIERA SIDO UNA ZUNGA FRONTAL..YO CREO Q UE POCAS NOS HUBIERAMOS ABURRIDO..HJEJE

soloseloquenoquiero dijo...

Edith in progress cómo está mi niña? jajaja he dicho mierda y que tanta wea!
Un abrazooooootote!

paola monti dijo...

¡Qué triste!, somos un país sin identidad... eso demuestra la necesidad del chileno de copiar todo lo viene de afuera, modas tendencias, etc...
Es una pena por Sewell, un pueblo maravilloso sin duda, me imagino lo bello que debe haber sido en su apogeo, las fotos dicen mucho, sería interesante saber más de su historia, que por cierto fue, ahora está enterrada, y no queda más remedio que escarbar, para aquel que desee saber de sus orígenes... ¡una pena!

Saludos Sita Claudia, excelente "reportaje"

soloseloquenoquiero dijo...

Sita Pao, pues así es, una verdadera lástima que seamos así como pueblo. Uno sin rumbo ni pa' tras ni pa' delante.
Un abrazo para usted iré a su asa para leerle.

karla dijo...

Hola:
Mi nombre es karla, vivo en Rancagua, soy actriz y estoy preparando un montaje sobre sewell, buscando información me encontré con tu reportaje, leí que te gustaría entrevistar a gente que vivió allá, bueno mi madre es de sewell por si te interesa habalr con ella.

Haru kobayashi dijo...

Estimado:


Pueblo Hundido no es Sewell

este se ubica cerca de una montaña más atras.

Pueblo hundido fue un campamento antes de sewell, este tuvo deslizamientos, y el terreno cedio
por lo cual se devio construir sewell.

Atte. marisol desde sewell XD